“Y”

Exposición de Luz Ángela Lizarazo
Para la Galería Eduardo Fernandes

Le preguntaron a Alejandro Jodorowsky ¿Dónde está la felicidad? 
-”La felicidad está en tus huesos. Cuando te metes en tu esqueleto y empiezas a sentir la médula de tus huesos, la médula de tus huesos es completamente feliz. Somos felices, completamente felices. Lo que pasa es que no nos damos cuenta”

La Y además de una letra del alfabeto puede mirarse como el trazado de una línea que se bifurca. Igual que el concepto de fragilidad, que puede abordarse desde distintas formas de conocimiento. Para la química la fragilidad es la cualidad de los objetos y materiales de perder su estado original con facilidad.

En la medicina algunos coinciden en definirla como un estado asociado al envejecimiento que se caracteriza por una disminución de la reserva fisiológica. Para mí la fragilidad es un estado al que me he enfrentado desde siempre en distintas manifestaciones. Es una fuerza sin reglas.

Chejov anotaba que los acontecimientos más profundos, más extraordinarios y que más afectan, suceden en lo ordinario, lo cotidiano, lo que puede pasar desapercibido. Pero cuando esta mezcla de intrascendencia se encuentra con lo universal aparece la fragilidad como sentimiento.

De esta manera he encontrado los elementos que dan forma a este trabajo. Por un lado la fúrcula o “hueso de la suerte” y por otro la cauchera. Ambos elementos similares en forma, belleza y poesía, dan cuenta de una sola raíz que se bifurca formando una Y.

Uno es hueso (fúrcula "pequeña horca" en latín) propio de las aves, que tiene la función de fortalecer la caja torácica para soportar mejor el vuelo. Popularmente existe la creencia de que si dos personas tiran simultáneamente de los sus extremos, quien se quede con el trozo mayor obtendrá el deseo pedido.

Estos huesos significan además de exponer la estructura de los seres vivos, recrear su sostén físico y emocional a través de la superstición. Ambos necesarios para la supervivencia. A pesar y gracias a que estos huesos son tan frágiles, hacer con ellos un tejido, es un acto poético.

La cauchera proyecta y dispara. Se vale de la misma forma para presumir una violencia eficaz. Pero esta cauchera es de vidrio, es transparente, efectiva como cualquiera pero incapaz de dar sombra.

Por medio de la forma de estos elementos, la Y se devela como símbolo entre el tu “y” el yo, entre el amor “y” el odio, tránsito entre fragilidad “y” fortaleza.